Sadro: elegancia, lujo y diversidad.

Llegamos a Puebla para romper paradigmas y traer una nueva visión en el diseño de desarrollos de usos mixtos, con la que buscamos la máxima comodidad y placer gracias a nuestras numerosas amenidades y acabados de gran lujo. 

Contamos con sala de juntas, ludoteca, cine, estudio de música, cuarto de juegos, gimnasio, spa, vapor, cancha de paddle tennis, juice bar, alberca y asoleadero, por mencionar tan sólo algunas de las amenidades. 

Nuestro objetivo es crear espacios para que tengas una vida plena.

El proyecto cuenta con 169 departamentos diseñados por Serrano Monjaraz Arquitectos y UHA London. Elegimos la ciudad de Puebla porque está rodeada de montañas y volcanes que la hacen única. Lo anterior hace que cada habitación tenga una vista única pensada desde cada ángulo.

Para nosotros el usuario es la pieza clave del desarrollo, por eso decidimos crear un proyecto en el que tengas una infinidad de posibilidades al alcance de tus manos. Trabajamos con los máximos estándares de calidad y con tecnología de punta para crear espacios únicos y bien pensados, que sean ecológicamente sensibles. Es muy importante el impacto y la huella que estamos dejando en la comunidad, por lo que decidimos incluir un sistema de iluminación ecológica e inteligente, así como la utilización de energía y agua responsable.

Somos extremadamente detallistas, por eso seleccionamos minuciosamente los materiales para crear perfecta armonía y comodidad en cada espacio. También incluiremos un sistema de domótica escalable para que tengas un hogar inteligente y puedas controlar desde tu celular la iluminación, la música y las cortinas. Buscamos que cuentes en todo momento con entornos agradables que se amolden a tus preferencias.

¿Dónde vivirás? Sadro se encuentra al sur-poniente de Puebla, en la intersección de dos de las avenidas más importantes de la ciudad: Periférico Ecológico y la Atlixcáyotl.

En Sadro nos preocupamos por los detalles más pequeños para que tú te enfoques en los momentos que verdaderamente valen la pena.